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12 mayo, 2010

Nos mudamos a Facebook!

Hemos decidido discontinuar la actualizacion de información via el contenido de este blog, y lo hemos reemplazado por nuestra pagina en Facebook.

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Gracias y seguimos en contacto!

16 noviembre, 2007

Videojuego sobre Shiatsu

Aunque parezca mentira, existe en Japon un videojuego comercial que puede utilizarse como simulador para aprender a hacer algo de Shiatsu.

El nombre es un poco largo: Kazoku Minna de Nippon Shiatsushi Kai Kanshuu Rakuraku Shiatsu Nabi. Si alguno sabe japones y me ayuda con la traducción exacta, puede dejar un comentario.

Les adjunto una foto de la pantalla que encontre en Internet. Si desean mas información al respecto pueden mirar en este blog.

Increíble, no?

(Fuente: Información propia)

16 octubre, 2007

Jivaka Kumar Bhacca

En los tiempos del Buda el mas renombrado entre los medicos era Jivaka Kumar Bhacca, a quien se describe como dando atención gratuita al mismo Buda y a otros monjes y donando su propia plantación de mango en la ciudad de Rajagaha, para el uso de la comunidad monastica. La fama de Jivaka como sanador era extensamente conocida, y las historias sobre su vida y sus hazañas médicas se pueden encontrar en casi todas las versiones de las escrituras budistas.

El nacimiento y la infancia que cuenta la versión Pali, comienza con Salavati, cortesana de Rajagaha, quien da a luz a un hijo que entonces fue entregado a una de sus servidoras, colocado en una cesta. En la historia sanscrita y tibetana, una esposa promiscua de un comerciante de Rajagaha da a luz a un hijo del rey Bimbisara, coloca al infante en un arcón y luego ordena llevarlo a la puerta del palacio del rey.

Por su parte la version china habla de una virgen llamada Arampali, la que criada por un Brahman dio a luz a un hijo del rey Bimbisara. Se cuenta que el muchacho nació con un bolso de agujas de acupuntura en su mano y asi entonces, se decia que estaba predestinado para ser doctor y médico real. Su madre lo envuelve en ropas blancas y ordena a un esclavo llevarlo ante el rey.

En todas las versiones, se cuenta que el niño fue adoptado por Abhaya, el hijo del rey. Segun la versión Pali, se da al muchacho el nombre de Jivaka porque estaba vivo, ya que la raíz jiv se traduce como vivir, y Kumar Bhacca que se traduce como 'alimentado o criado por un príncipe.'

Al acercarse a la edad en la cual él debe buscar su propio sustento, Jivaka decide aprender el arte médico. Habiendo oido sobre un médico famoso llamado Atreya, en la ciudad hindu de Taxila que era muy reconocida por su educación, viaja allí y se convierte en su discipulo. Después de siete años de estudio, toma un examen para probar su conocimiento de hierbas médicas, pasandolo con un éxito extraordinario. Asi, a partir de entonces y con las bendiciones de su mentor, se dedica a practicar la medicina.

Reconocido como el padre de la Medicina y como fuente del conocimiento sobre las energías curativas de la plantas y minerales, sus enseñanzas viajan a Tailandia al mismo tiempo que Budismo. A partir de allí se convierte definitivamente en una figura central en el sistema médico budista y en una guía e inspiración para todos los médicos y practicantes del Masaje Tradicional Nuad Boran, ya que se lo considera el creador de esta técnica terapéutica.

(Fuente: Material propio)

12 octubre, 2007

Shintoísmo

El Shintoismo o Sintoismo es la religión japonesa primitiva, que desde tiempos inmemoriales ha jugado un papel de gran importancia dentro de la cultura e historia niponas. Se relaciona íntimamente con el carácter nacional japonés, lo mismo que el hinduismo está relacionado con la identidad India.

El sintoísmo existía sólo en Japón, donde era una parte fundamental de muchas estructuras familiares y sociales básicas. También sirvió para cimentar la ideología básica para el desarrollo del Japón como una nación-estado moderno. La fuerte influencia que tiene, se debe en parte a su capacidad para coexistir armónicamente con otras religiones, especialmente con el budismo.

El shinto es una religión politeísta que venera un gran panteón de kami (dioses o espíritus), desde los dioses locales de las montañas y de los ríos, hasta Amaterasu, la diosa del sol. Los fenómenos naturales y algunos lugares especiales están personificados como kami. Hombres de estado u otros personajes notables podrían ser deificados. Grupos de familias de artesanos veneraban a sus antepasados como kami.

El emperador reinante era reconocido como un kami viviente. Un kami podría ser llamado, de un modo impreciso y vago, un espíritu, o virtualmente cualquier apariencia de existencia que posea su propia y discreta identidad y fuerza vital (tama). Japón es tradicionalmente conocido como "la tierra de los ocho millones de kami". La práctica del sinto consiste principalmente en adorar, aplacar la ira del espíritu, o simplemente establecer una cierta relación con el kami.

La religión Shintoísta surgió por primera vez en una cultura preliteraria, más como una religión de práctica que como una de credos. Aún hoy, la práctica es parte fundamental de la religión. Existen dos tipos de prácticas predominantes: el honrar al kami por medio de rezos y ofrendas, y el aplacar su cólera por la limpieza de las impurezas personales.

Las ofrendas de comida consistían especialmente en arroz, sake, pescado, verduras y frutas, y el ofrecimiento simbólico de ramas de pino, atadas con cintas de papel blanco constituían generalmente el rasgo distintivo de las ceremonias más importantes. Estas ceremonias se asociaban con los ciclos de las estaciones, reflejando las fuertes raíces que los sintoístas tenían con las sociedades agrarias. Las distintas etapas de la vida humana también estaban marcadas por ceremonias sintoístas: la primera visita de un bebé a su kami tutelar al poco tiempo de su nacimiento; el Shichi-go-san (siete-cinco-tres) que se celebraba el 15 de noviembre, y en el que los niños de cinco años y las niñas de tres y siete años, visitaban los santuarios para orar por la buena salud; el rito tradicional del matrimonio.

Cualquier negocio nuevo que necesitara buena suerte, como las promociones de ventas de un supermercado, podía solicitar en un santuario una oración por el éxito del negocio. Había una fiesta anual de los santuarios (Rei-sai), cuya principal característica era el bullicioso desfile en el que el mikoshi, un santuario portátil, era llevado a hombros alrededor del templo, acompañado todo el ceremonial de cantos y de gritos.

Tradicionalmente, los sinto ponían especial énfasis en la pureza, y sentían un gran respeto por la muerte, las enfermedades, la sangre; toda inmundicia le era desagradable al kami. Se servían de ritos muy elaborados para purgar este tipo específico de contaminaciones. Los ritos recibían el nombre de kegare. La sangre, aunque fuera de un animal cazado, debía mantenerse lejos de los santuarios. A las mujeres que estaban con la menstruación y a los enfermos que estuvieran heridos o de luto reciente, se les prohibía generalmente el paso al interior de los santuarios, e incluso alguna vez a las mujeres les fue prohibido acercarse a muchas montañas sagradas.

El método de purificación más utilizado era el de la limpieza (misogi), desde el cotidiano lavado de dientes y manos antes de los actos cultuales, hasta el permanecer de pie y desnudo bajo una cascada. Se creía que muchos de los kami habrían nacido del misogi del ancestral dios Izanagi, mientras éste se purificaba después de una visita al infierno, una leyenda que muestra la enorme importancia que tenía la purificación para la religión sintoísta. Casi tan importante como la pureza del cuerpo era la pureza del corazón, porque los crímenes eran vistos como kegare. En la lista de los crímenes, los peores eran aquellos que dañaban a las sociedades agrarias, como el derribar los diques que dividían los arrozales. Los corazones puros se distinguían por su sinceridad, y a éstos se les consideraba como los más favorecidos por el kami.

Los shintoístas estaban organizados en grupos asociados con sus santuarios locales. Todos los sistemas eran apropiados para adorar al kami: pequeños altares familiares, estatuas en la orilla de los caminos o grandes y complejos santuarios. Los primeros lugares sagrados sintoístas eran sitios de notable belleza, normalmente cerrados con una cuerda de paja trenzada o una verja de madera, el torii. Sólo años más tarde los santuarios se convirtieron en verdaderas construcciones.

En ellos generalmente había un objeto (una espada, un espejo, una piedra u otra cosa) que servía para representar el cuerpo del kami: en el caso de algunos dioses de las montañas, se consideraba toda la montaña sagrada como su cuerpo. La Asociación de Santuarios Sinto sirve como organización que aglutina a miembros del gobierno del sinto moderno, con algunos de los santuarios más prestigiosos como el de Ise o el de Yasukuni Shrine de Tokio (que honra a los muertos de la guerra de Japón), que goza de las preferencias de todos. No existe una jerarquía unitaria dentro de la religión sintoísta, y el sacerdocio generalmente se transmite de padres a hijos.

(Fuente: http://www.bujinkandojo.com.ar)

11 octubre, 2007

Khwan

Dentro de los muchos conceptos tailandeses que nos resultan extraños, uno muy particular es el del khwan. Esta palabra esta referida a algo que normalmente es entendido como un aspecto abstracto o espiritual perteneciente al cuerpo fisico, en donde reside la salud moral y psicologica.

Una practica ancestral que aun se lleva a cabo en las aldeas rurales es el ritual del suu khwan o riak khwan, que se realiza como gesto de bienvenida o como festejo de un retorno. Un cordón o hilo de algodon es atado alrededor de la muñeca por alguno de los mayores o personas reconocidas por la comunidad entera, que tiene por objeto llamar a su khwan que estuvo vagando durante su viaje, de manera tal que este regrese al cuerpo y se mantenga unido a él.

La importancia del khwan tambien es considerada, por ejemplo, cuando un bebe o un niño pequeño sufre una caida. Al ser levantado por su madre, el niño recibira un abrazo y ella llamara a su khwan diciendo 'kwan euy kwan maa' que significa 'oh khwan oh kuan regresa'

Se cree que el khwan de una persona debe residir en forma pacifica dentro del cuerpo de una persona, a fin de que esta este saludable fisica y espiritualmente. Cualquier experiencia que genere un shock, como puede ser una caida, un golpe o un viaje largo, puede perturbarlo ya que este tiene la tendencia a abandonar el cuerpo cuando esta en un estado de temor.

Cuando una persona duerme su khwan, que es vagabundo por naturaleza, deja el cuerpo y recorre el mundo exterior, retornando cuando la persona despierta, y es por esa razon que los tailandeses son educados para despertar a una persona lo mas gentilmente posible cuando esta durmiendo.

El temino 'khong kwan', utilizado por los tailandeses para referirse a los regalos u obsequios, se traduce literalmente como 'objetos para el propio khwan'.

(Fuente: http://thaiarc.tu.ac.th)

25 septiembre, 2007

Budismo Theravada

Theravada es una palabra pali compuesta de 'thera' que significa 'antiguo, viejo, monje' y 'vada' que se traduce como 'palabra o doctrina'. Theravada significa literalmente la doctrina o enseñanza de los antiguos.

De acuerdo con el Dipavamsa (La Crónica de la Isla de Sri Lanka), una obra muy antigua escrita en pali a principios de la era común, el nombre Theravada se utilizó para referirse al Canon Pali según éste fue compilado por los theras - quinientos Arahants o personas iluminadas - en el Primer Concilio Buddhista celebrado en Rajagaha (hoy día Rajgir, India), tres meses después de la muerte de Buddha en el siglo VI AC.

La tradición Theravada se fundamenta en el Canon Pali o las Tres Canastas (Tipitaka) que todos los estudiosos reconocen contiene la compilación más antigua de las enseñanzas del Buddha, y que para la tradición theravada representa las palabras y enseñanzas originales del Buddha.

Las Tres Canastas del Canon Pali son: el Vinaya Pitaka que contiene la reglas de disciplina para los monjes (bhikkhus) y monjas (bhikkhunis), el Sutta o Suttanta Pitaka que contiene los discursos de Buddha y el Abhidhamma Pitaka que contiene la enseñanza superior de la psicología y filosofía Buddhista.

Por muchos siglos el Theravada ha sido la filosofía y la religión predominante en Sri Lanka, Myanmar (Birmania), Tailandia, Camboya y Laos. También se encuentra en Vietnam, Malasia, Singapur y otros países del Oriente. En las últimas décadas se ha expandido a Europa, Estados Unidos y Canadá, y más recientemente a México, Brasil, Puerto Rico y otros países latinoamericanos.

Los textos canónicos theravadas están escritos en pali, una lengua muy antigua emparentada con el sánscrito, que de acuerdo a la tradición theravada el Buddha utilizó para impartir sus enseñanzas. Segun esta, el Venerable Ananda, primo y asistente personal del Buddha, memorizó todos sus discursos. Tres meses después de la muerte del Buddha los monjes se reunieron y recitaron todo lo que habían escuchado decir al Buddha.

Así se estableció una transmisión oral de las enseñanzas hasta que estas fueron escritas en hojas de palma en pali alrededor de cien años antes de la era cristiana en la isla de Sri Lanka.

(Fuente: http://www.cmbt.org/theravada.htm)

21 septiembre, 2007

Shodo: el gesto puro

Jacques Kugen Foussadier, monje zen, es uno de los más antiguos discípulos del maestro Deshimaru. Desde hace más de veinte años practica la caligrafía. Los especialistas en este arte no dudan en reconocer a Foussadier como uno de los grandes maestros calígrafos occidentales. Las claves de esta vía: concentración, regreso hacia su propio centro, y repetición, eterno retorno sin apegarse a los resultados, ya sean buenos o malos.

En la práctica de la caligrafía la meta no es un punto final, sino algo constantemente móvil. Dicha movilidad exige una práctica sin interrupción. En esta práctica hay innumerables metas, cada instante posee la suya, pero no hay que pensar en alcanzarla conscientemente. El hecho de practicar incluye la meta. Ambos forman una unidad indisoluble.

De ello resulta una profunda y contínua transformación de sí mismo, más allá de los buenos o de los malos resultados. Los errores son experiencias que se aprovechan, pues la repetición permite reconocerlos y evitarlos. Por los errores podemos mejorarnos.

Totalmente concentrados en la postura justa del cuerpo, en cómo tener el pincel, en la correcta respiración y en el modelo que va a trazarse, es así como el discípulo puede olvidarse de sí mismo. Todo pensamiento consciente desaparece y cede su sitio a la transparencia actuante del cuerpo, que es otra forma de pensamiento, un pensamiento profundo y silencioso que origina en esa unidad que es el cuerpo-espíritu. Su expresión es el gesto, ya que el gesto puro, despojado de todo artificio mental, es manifestación verdadera del pensamiento del cuerpo. Cuando Picasso dijo: 'Yo no busco, yo encuentro', se refería, sin duda alguna, a esta actitud fundamental.

Wu Xin, en chino, Mu Shin, en japonés, significa literalmente, no espíritu, no-pensamiento intelectual, ausencia de pensamiento o de formación mental. Pensamiento del cuerpo, pensamiento en acción. El verdadero espíritu es la práctica en sí. Si el espíritu está absorto en algo distinto al trazo que está haciendo, no hay concentración. Cuando se toma el pincel, la mano se vuelve pincel. Ya no hay mano y pincel, hay mano-pincel. La riqueza de las posibilidades de este instrumento es infinita, depende de la sensibilidad, de la sutileza del artista en el momento de la ejecución.

El pincel ha de tomarse fuertemente, con la energía justa. Los dedos deben estar soldados al mango. Así el pincel se vuelve servidor. Obedece exactamente a los movimientos, a los impulsos que le son transmitidos, dejando un trazo fiel en el papel.

Este instante es único y definitivo. Imposible modificarlo. En música un intérprete no puede volver atrás cuando se equivocó de nota, imposible volver atrás en el tiempo. El trazo de caligrafía, una vez que ha sido absorbido por el papel, es definitivo, irremediable, sin retorno. La mínima corrección sería visible, perceptible para el ojo, y la frescura del trazo, perdida para siempre.

Ni la caligrafía ni la pintura, permiten el más mínimo arrepentimiento. La obra largamente trabajada termina surgiendo, natural como una fuente. En este estadio no hay intervención de la persona, es el pensamiento del cuerpo que actúa. El artista vive plenamente su obra, expresión de la vía, expresión de vida. El misterio de las cosas tal cual son.

(Fuentes: http://www.zen-deshimaru.com.ar - http://www.theartofcalligraphy.com)

10 septiembre, 2007

Filosofía Zen

Cuando la mente china entró en contacto con el pensamiento hindú, en la forma del Budismo, alrededor del primer siglo d.c, dos desarrollos paralelos sucedieron. Por un lado, la traducción de los sutras budistas estimularon a los pensadores chinos y los llevó a interpretar las enseñanzas del Buddha hindú a la luz de sus propias filosofías. De esta manera surgió un muy fructífero intercambio de ideas, que culminaron, en la escuela Hua-yen (sanscrito: Avatamsaka) de budismo en China y la escuela Kegon de Japón.

Por otro lado, el lado pragmático de la mentalidad china respondió al impacto del budismo hindú, concentrándose en los aspectos prácticos y desarrollándolos en una forma especial de disciplina espiritual que recibió el nombre de Ch'an, una palabra normalmente traducida como meditación. Esta filosofía Ch'an fue eventualmente adoptada por Japón, alrededor del año 1200, y ha sido cultivado ahí bajo el nombre de Zen, una tradición que se mantiene viva hasta la actualidad.

La filosofía Zen es una mezcla única de filosofías e idiosincrasias de tres culturas diferentes. Es una forma de vida típicamente japonesa, y aún así refleja el mistisismo de la India, el amor de la naturalidad y espontaneidad del Taoismo y el pragmatismo profundo de la mente Confusianista. A pesar de su carácter tan especial, Zen es puramente budista en su esencia pues su objetivo no es ni más ni menos que el de Buddha: el lograr la iluminación, una experiencia conocida en Zen como satori. La experiencia de la iluminación es la esencia de todas las escuelas de filosofía orientales, pero Zen es única en que se concentra exclusivamente en esta experiencia y no está interesada en ninguna interpretación más allá de esta. En las palabras de Suzuki, "Zen es la disciplina en iluminación".

Desde el punto de vista del Zen, el despertar de Buddha y el enseñar de Buddha, que todos tenemos el potencial de lograr la iluminación son la esencia del Budismo. El resto de la doctrina, incluido en los voluminosos sutras, es visto solamente como suplementario. La experiencia del Zen es, por lo tanto, la experiencia de la iluminación, de satori, y ya que esta experiencia, finalmente, trasciende toda categoría de pensamiento, Zen no se interesa en ninguna abstracción ni conceptualización. No tiene ninguna doctrina o filosofía especial, ningún credo ni dogma formal y enfatiza su libertad de todo pensamiento fijo, esto la hace verdaderamente espiritual.

Más que cualquiera otra escuela de misticismo oriental, Zen está convencido de que las palabras nunca expresarán la verdad última. Debe haber heredado su convicción del Taoísmo, que mostraba la misma actitud sin compromisos. "Si alguien pregunta sobre el Tao y otro le responde", dijo Chuang Tzu, "ninguno de ellos lo conoce". Pero la experiencia Zen puede ser pasada de Maestro a discípulo, y ha sido, de hecho, transmitido por muchos siglos por métodos especiales propios de Zen. En un resumen clásico de cuatro lineas, Zen es descrito como:

Una transmisión especial externa a las escrituras.
No sostenida por palabras ni letras,
Apuntando directamente a la mente humana,
Mirando directamente a la naturaleza propia y alcanzando el estado de Buddha.


Esta técnica de "apuntar directamente" constituye el sabor especial de la filosofía Zen. Es típico de la mente japonesa, que es más intuitiva que intelectual y que le gusta entregar los hechos como hechos, sin comentario alguno. Los maestros Zen no son adeptos a la palabrería y aborrecen todo tipo de teorización y especulación. De esta manera desarrollaron métodos que apuntan directamente a la verdad, con acciones y palabras repentinas y espontáneas, que exponen paradojas del pensamiento conceptual y, como los koans, están orientados a parar el proceso mental del pensamiento, preparando así al estudiante a la experiencia mística. Esta técnica se ve muy bien ilustrada en los de cortas conversaciones entre maestro y discípulo. Los maestros hablan lo menos posible y usan sus palabras para cambiar la atención del discípulo desde los pensamientos abstractos a la realidad concreta.

La iluminación en Zen no significa retirarse del mundo, sino al contrario, una activa participación en la vida cotidiana. Este punto de vista atrajo mucho a la mentalidad china que le colocaba mucha importancia a una vida práctica y productiva y a la idea de la perpetuación de la familia, por lo que no podía aceptar el carácter monástico del Budismo hindú. Los maestros siempre hacían hincapié que Ch'an, o Zen, estaba en nuestras experiencias diarias, la "mente de todos los días", como proclamaba Ma-tsu. Se enfatizaba el despertar en el medio de las actividades diarias y dejaban muy en claro que veían a la vida diaria, no sólo como la forma de lograr la iluminación, sino como la iluminación misma.

En Zen, satori significa la inmediata experiencia de la naturaleza Buddha de todas las cosas. Primero y más importante entre éstas, están los objetos, hechos y personas involucradas en la vida diaria, de tal manera de que aunque enfatiza las cosas prácticas de la vida, Zen aun así es profundamente mística. Al vivir enteramente en el presente, dándole atención completa a los asuntos diarios, alguien que ha logrado satori experimenta la admiración y misterio de la vida en cada situación.

La perfección de Zen es por lo tanto vivir la vida diaria en forma natural y espontánea. Cuando a Po-chang se le pidió definiera Zen, dijo, "Cuando tengo hambre, como, cuando estoy cansado, duermo." Aunque esto suene simple y obvio, como tantas otras cosas en Zen, es de hecho una tarea bastante difícil. Recobrar la naturalidad de nuestra naturaleza original requiere largo entrenamiento y constituye un gran logro espiritual. En las palabras de un dicho Zen muy famoso: "Antes de estudiar Zen, las montañas son montañas y los ríos son ríos; mientras estás estudiando Zen, las montañas ya no son montañas y los ríos ya no son ríos; pero una vez que alcanzas la iluminación las montañas son nuevamente montañas y los ríos nuevamente ríos"

El énfasis sobre la naturalidad y espontaneidad muestra claramente las raíces Taoístas pero la base para este énfasis es estrictamente Budista. Es la creencia en la perfección de nuestra naturaleza original, la realización de que el proceso de iluminación consiste meramente en transformarnos en lo que ya somos desde un principio. Cuando se le preguntó al maestro Zen Po-chang sobre buscar la naturaleza Buddha, respondió, "Es muy parecido a montar un buey en busqueda del buey."

Hay dos escuelas principales de Zen en Japón actualmente, difieren en sus métodos de enseñanza. La escuela Rinzai o "repentina", utiliza el método koan, se da prominencia a entrevistas formales periódicas con el maestro, llamadas sanzen, durante las cuales se le pregunta al estudiante su visión actual sobre el koan que ha estado tratando de resolver. La resolución de un koan involucra largos periodos de intensa concentración que llevan a una revelación repentina de satori. Un maestro con experiencia sabe cuando un estudiante ha llegado al borde mismo de la iluminación repentina y le es posible choquearlo a una experiencia satori con acciones inesperadas, tales como un golpe con una varilla o un grito fuerte.

La escuela Soto o gradual evita los métodos de shock de Rinzai y apunta hacia la maduración gradual del estudiante Zen, "como la brisa de primavera que acaricia la flor, ayudándola a florecer." Propugna "el sentar tranquilo" y el uso de su propio trabajo común como dos formas de meditación. Ambas escuelas le confieren la mayor importancia a zazen, o meditación sentado, que es practicado en los monasterios Zen todos los días por muchas horas. La postura correcta y la respiración son las primeras cosas que debe aprender un estudiante de Zen. En el Zen Rinzai, zazen es usado para preparar la mente intuitiva para poder manejar el koan, y la escuela Soto lo considera la forma más importante para ayudar al estudiante a madurar y evolucionar hacia satori. Más que eso, es considerado como el logro visible de la naturaleza Buddha de uno mismo; cuerpo y mente siendo fusionadosen una unidad armónica que no requiere ninguna mejoría.

Ya que Zen asegura que la iluminación se manifiesta en las actividades diarias, ha tenido enorme influencia en todos los aspectos de la forma tradicional de vida japonesa. Estas no sólo incluyen las artes de la pintura, caligrafía, diseño de jardines y las variadas artesanías sino también en actividades ceremoniales como servir el té o el arreglo de flores y las artes marciales como el tiro con arco, la espada, el judo, el karate-do, etc. Cada una de estas actividades es conocida en Japón como un do, esto es, un tao o una vía hacia la iluminación. Todas exploran varias características de la experiencia Zen y pueden ser usadas para entrenar la mente y llevarla en contacto con la realidad última.

Las artes recién mencionadas son todas expresiones de espontaneidad, simplicidad y la total presencia de la mente característica del Zen, las actividades lentas y rituales de chanoyu, la ceremonia japonesa del té, los movimientos de manos espontáneas requeridas para la caligrafía y la pintura y la espiritualidad de bushido, la "vía del guerrero". Mientras que requieren de la perfección de la técnica, la maestría real sólo se logra cuando se trasciende la técnica y el arte se transforma en un "arte sin arte", brotando del subconciente.

Fuente: El Tao de la física
Autor: Fritjof Capra

28 agosto, 2007

Vaciar la Mente

La primera vez que un hindú, hablando de oración, me preguntó: 'Padre, cómo acallar el pensamiento, mantener a raya las distracciones y conseguir que la mente quede del todo vacía al meditar?', contesté con un tono impulsivo de autoseguridad agresiva: 'La oración no consiste en vaciar la mente, sino, al contrario, en llenarla; llenarla de nuevos pensamientos, de santos propósitos, de palabras del Señor en la Escritura, de las reflexiones que hagamos sobre ellas, lo que nos diga el Señor y lo que le digamos a él. Una mente vacia no sirve de nada; hay que llenarla de Dios, y para eso está la oración.'

Me quedé muy orgulloso de mi respuesta, que reflejaba al ciento por ciento mi engreída superioridad occidental de colonizador espiritual del mundo infiel, y me pareció haber dado una buena lección en el arte de meditar. Aunque también es verdad que ya entonces noté en quien me había hecho la pregunta, que era una dama de exquisita educación de la alta sociedad de Bombay, que algo había en mi actitud que a ella le había parecido impropio y que disimuló discretamente cambiando de conversación.

Quedé ligeramente corrido y anoté el desliz en mi mente. Me costó años descubrir, entender y apreciar la manera que el Oriente tiene de orar, y su diferencia, típica de la diferencia este- oeste, en entender la realidad religiosa y reaccionar ante la vida, en la manera de prepararse para acercarse a Dios. Diferencia que refleja e influye una vez más el diferente concepto de Dios.

Casi puede decirse, en sinopsis rápida, que la diferencia religiosa, teológica, ascética entre Oriente y Occidente, es que el Occidente quiere llenar la mente, mientras que el Oriente quiere vaciarla. A mi me enseñaron en mi aprendizaje religioso que la meditación tenga que ser práctica, que había que prepararla con puntos cuidadosamente trabajados la noche anterior, con consideraciones previstas y diálogos orientados con el Señor.

En mi noviciado contaban la historia del novicio que tuvo la osadia sacrílega, pero irremediable, de interrumpir la oración matutina de un compañero para preguntarle cuál era el segundo punto de la meditación propuesta por el padre maestro la noche anterior, pues no podía acordarse y le era imposible ir adelante o volver atrás en pleno atasco contemplativo. Y, sobre todo, de la meditación había que sacar fruto, había que orientarla a resultados concretos, había que hacer sentir su influencia en el dia y en la vida.

Todos esos conceptos, por legitimos que sean y útiles que nos parezcan a nosotros, son pura herejía en Oriente. Aparte de la noción de perder el tiempo, que es concepto y actitud exclusiva y atormentadoramente occidental, eso de sacar algo de la contemplación, de aplicar criterios empresariales de productividad a la actividad del espíritu, de marcar una meta y medir resultados, todo eso, digo, destruiría para el oriental la esencia misma del meditar en paz, del contemplar la realidad, del ser uno mismo en unidad de alma y cuerpo, pensamiento y sentidos, persona y entorno, que devuelve el equilibrio al alma y el bienestar al ser entero, y en donde se encuentra a Dios en el silencio de los sentidos y la unidad del ser.

Hay que acallar el ruido del tráfico ingente del vivir, y el mayor ruido no es el de fuera sino el de dentro; no es el de los oídos, sino el del entendimiento; y por eso hay que frenar las ideas, silenciar el pensamiento, vaciar la mente. La oración de quietud no es exclusiva del Oriente; es patrimonio de contemplativos y místicos en cualquier religión y en cualquier latitud. La diferencia es que en Occidente esa oración ha sido tradicionalmente minoritaria, evitada y aun sospechosa de ser ajena a la ortodoxia.

El quietismo es herejía condenada y el iluminismo iluminó muchas hogueras de la Inquisición. A la mentalidad práctica y activa de Occidente nunca le cayó bien la aparente pasividad de la mística espera. En cambio, en Oriente es connatural, obvia y evidente; y de ahí venía la naturalidad de la pregunta cómo vaciar la mente? que yo no supe en un principio contestar.

Para vaciar la mente se va reduciendo el contenido intelectual de la oración. La repetición sencilla del nombre de Dios, unida a los ritmos naturales de la respiración, el pulso o el paso al caminar es práctica universal que mantiene el contacto sin cargar la mente. Basta viajar en la India en un vagón de tren, lleno irremediablemente hasta los topes y fijarse en los labios de los compañeros de viaje para comprobar el hecho.

No idealizo paisajes indios ni digo que todo el mundo se pase el viaje rezando. Hay quienes fuman o duermen o leen el periódico o juegan a las cartas. Pero allí, en aquel rincón, hay un hombre maduro de sencillo vestir que ni lee el periódico ni charla ni fuma. Y sus labios se están moviendo rítmicamente en silencio. Viaja con Dios. Y al otro lado, una joven madre con un niño en brazos lo mira y lo cuida y le habla y lo arrulla... y entre medio sus labios también arrullan a Dios.

El nombre sagrado, la repetición rítmica, la plegaria incesante, el contacto vital. La India entera respira el nombre de Dios en los vientos del Himalaya y en la corriente del Ganges, en el peregrinar de sus gentes y en el edificar de sus templos, en el aliento de los fieles y en el movimiento de sus labios. Un continente que palpita a Dios, y lo hace con tal naturalidad, sencillez y calma que casi ni se le da importancia, ni se presta atención, ni se nota... que es la mayor nobleza del bien rezar.

Un dia iba yo muy temprano por la mañana, en el frio del invierno del monte Abu en el Rajasthán, recorriendo a pie la distancia que separaba nuestra casa del convento de las monjas donde habia yo a decir la misa de comunidad. La carretera estaba desierta, y yo iba con jersey, guantes y bufanda, y caminaba a paso ligero para reaccionar contra el frio. El rato de camino solitario era parte de mi hora de meditación matutina y preparación para la Eucaristia que iba a celebrar, pero ello no me impedia fijarme en los alrededores y ver lo que pasaba. Al cabo de un rato noté que alguien iba por la carretera delante de mí.

Era una mujercilla menuda, vestida sólo con un escaso sari recogido entre las piernas, al estilo de las mujeres trabajadoras, para andar mejor. Sobre la cabeza llevaba un enorme haz de leña seca que equilibraba con un largo palo fijo en el haz y manejado hábilmente por su mano derecha. Avanzaba a pasos menudos pero rápidos, y sus pies descalzos, la nubecilla de su aliento y su figura entera creaban un punto penoso de frío humano sobre el paisaje inerte.

Sabía yo que habia familias pobres en los alrededores que se afanaban en recoger la leña seca caida del monte a lo largo del dia, para venderla a primera hora de la mañana en el mercado central. A eso iba aquella mujercilla cuando la divisé. Yo andaba más rápido que ella, me acerqué, la alcancé y la adelanté. Al hacerlo, noté que iba diciendo algo, y presté atención. Al ritmo de sus pies descalzos sobre el frio asfalto iba repitiendo con terca y tierna devoción las palabras sagradas: Oh, mi Dios; oh mi Señor! Oh mi Dios, oh mi Señor!

Rezaba al andar, sus pasos eran las cuentas de su rosario, su teologia eran dos palabras, Dios y Señor, y su devoción llenaba el monte entero en el amanecer silencioso de los picos dorados. Seguí oyendo su breve jaculatoria según me fui alejando. Allí iba yo, envuelto en mi bufanda, haciendo mi meditación de la mañana, es decir, pensando en el gran desayuno que las buenas hermanas me iban a dar después de la misa y que constituia el gran atractivo de las visitas matutinas al convento, ya que en nuestra propia casa los desayunos eran tristemente masculinos y desesperadamente monótonos. Buena meditación llevaba yo! Profesional del espíritu, años de formación, miles de meditaciones, sacerdocio, votos, teología pastoral y cursillos de ejercicios... y aquella mujercita del campo rezaba mejor que yo; es decir, ella rezaba y yo no.

Y ella rezaba porque tenía a mano la manera de hacerlo, porque había heredado un reflejo ancestral que la llevaba a pronunciar el nombre de Dios al andar, al respirar, al vivir, como parte misma de su ser. La oración, al hacerse más sencilla, se hace más universal y lo llena todo. A mi me dio mucho que pensar aquella mañana de invierno carretera arriba hacia el convento. Al llegar a la Eucaristia, al momento de hacer algunas reflexiones después del Evangelio, dejé a un lado los pensamientos que habia preparado y conté sencillamente mi experiencia.

Este es sólo el portal de entrada de donde parten luego las enseñanzas y prácticas cada vez más y más refinadas para acallar la mente y despertar la fe. Las escuelas son muchas, y las experiencias multiformes; pero la dirección es constante. Negar las apariencias para que surja la realidad, domar el pensamiento para liberar la verdad, vaciar la mente para que la llene Dios. A eso se dedica la India desde hace siglos. También existen en la India, las manifestaciones multitudinarias sonoras del culto paralelo al Dios de la devoción; el escaparate multicolor que guarda con distracción estudiada el hondo secreto de familia y lo protege desviando astutamente las miradas de los meramente curiosos al espectáculo fácil y folklórico; la portada, que para muchos se queda en portada, del tratado íntimo y secular de cómo llegar a Dios. Todo eso coexiste y vive y palpita y se ayuda y se complementa.

Pero en el centro queda siempre la no-imagen excelsa del Dios sin rostro y sin nombre, porque su nombré está sobre todo nombre y su concepto sobre todo concepto. La gran oración de la India es el silencio, porque el gran Dios de la India es el Dios de la negación.

Por eso había que vaciar la mente.

Fuente: Dejar a Dios ser Dios - Imagenes de Divinidad
Autor: Carlos G. Vallés - Editorial Sal Terrae

27 agosto, 2007

El Hinduísmo

Para entender cualquiera de las filosofías que serán descritas, es importante darse cuenta que son religiosas en esencia. El principal objetivo de ellas es la directa experiencia mística de la realidad y ya que esta experiencia es religiosa por naturaleza, son inseparables de la religión. Más que para cualquiera de las otras tradiciones orientales, esto es verdad para el Hinduismo, donde la conexión entre filosofía y religión es particularmente fuerte.

El Hinduismo no puede ser llamado una filosofía, ni tampoco es una religión bien definida. Es, mejor dicho, un organismo socioreligioso grande y complejo, que consiste de innumerables sectas, cultos y sistemas filosóficos e incluye variados rituales, ceremonias y disciplinas espirituales, como también la veneración de numerosos dioses y diosas.

El origen espiritual del Hinduismo se encuentra en las Vedas, colección de escrituras antiguas escritas por sabios anónimos, los llamados profetas Védicos. Hay cuatro Vedas, la más antigua de ellas es el Rig Veda. Escrito en Sanscrito antiguo, el idioma sagrado de India, las Vedas se han mantenido como la más alta autoridad religiosa para muchas de las secciones del Hinduismo.

Cada una de las Vedas consiste de varias partes que fueron compuestas en diferentes períodos, probablemente entre 1500 y 500 años a.C. La parte más reciente es la llamada Upanishad que contiene la esencia del mensaje espiritual del Hinduismo. Ha guiado e inspirado a los sabios hindúes por los últimos 25 siglos de acuerdo al consejo dado en sus versos:

Tomando como un arco el gran arma del Upanishad,
Debes de colocar sobre él una flecha afilada por la meditación.
Estirarlo con un pensamiento dirigido a la esencia de Aquello
Y penetrar, amigo mío, aquel Imperecedero como el blanco.

La base de todo el Hinduismo, es la idea de que la plétora de cosas y eventos que nos rodean no son sino diferentes manifestaciones de la misma realidad última. Esta realidad, llamada Brahman, es el concepto cohesionador que le da su carácter de unidad al Hinduismo, a pesar de la veneración de variados dioses.

Brahman, la realidad cúspide, final, se entiende como el alma o esencia interior de todas las cosas. Es infinita y más allá de cualquier concepto; no puede ser comprendida por el intelecto ni puede ser adecuadamente descrita con palabras. Aun así la gente quiere hablar sobre esta realidad y los sabios hindúes con su característico gusto al mito se han imaginado Brahman como divino y hablan sobre Aquello en un lenguaje mitológico. A los diversos aspectos de lo Divino se les ha dado distintos nombres de variados Dioses venerados por los hindúes, pero las escrituras dejan muy en claro que no son más que reflejos de una única realidad última.

La manifestación de Brahman en el alma humana se llama Atman, la idea que Atman y Brahman, el individuo y la realidad última, son uno, es la esencia del Upanishad. Aquel que es la más fina esencia, todo este mundo lo tiene como su alma. Esta es la realidad. Este es Atman. Aquel eres tú.

Tema recurrente en la mitología hindú es la creación del mundo a través del auto-sacrificio de Dios - 'sacrificio' en el sentido original de 'hacer sagrado'- y así Dios se transforma en el mundo que, al final, nuevamente se transforma en Dios. Esta actividad creadora de lo Divino se llama lila, el juego de Dios, y el mundo se considera una etapa de la obra teatral divina. El mito de lila, como la mayoría de la mitología hindú, tiene un fuerte sabor mágico. Brahman es el gran mago que se transforma en el mundo y realiza este acto con su "poder creador mágico", que es el significado original de maya en el Rig Veda.

La palabra maya, uno de los términos más importantes en la filosofía hindú, ha cambiado de significado a través de los siglos. Desde 'poder' o 'fuerza' del divino actor o mago, se transformó en el estado psicológico de cualquier persona bajo el hechizo de la obra teatral mágica. Mientras confundamos la infinidad de formas de la divina lila con la realidad, sin percibir la unidad de Brahman dentro de todas estas formas, estamos bajo el hechizo de maya.

Por lo tanto, maya, no significa que el mundo es una ilusión, como equivocadamente se dice. La ilusión meramente se encuentra en nuestro punto de vista, si pensamos que las formas y estructuras, cosas y eventos, que nos rodean son realidades de la naturaleza, en vez de darnos cuenta de que ellos son conceptos creados por nuestras mentes empeñadas en medir y categorizar. Maya es la ilusión de tomar estos conceptos por realidades, de confundir el mapa con el territorio.

En la visión hindú de la naturaleza, por lo tanto, todas las formas son relativas, fluidas, el siempre cambiante maya, conjurado por el gran mago de la divina obra teatral. El mundo de maya cambia continuamente pues el divino lila es una obra rítmica y dinámica. La fuerza dinámica de la obra es karma, otro concepto importante del pensamiento hindú. Karma significa 'acción'. Es un principio activo de la obra, la acción total del universo, donde todo está dinámicamente conectado con todo el resto. 'Karma es la fuerza de la creación, de la cual todas las formas obtienen su vida'.

El significado de karma, como el de maya, ha sido bajada desde su nivel cósmico original al nivel humano, donde ha adquirido un sentido psicológico. Mientras nuestra visión del mundo sea fragmentada, mientras estemos bajo el conjuro de maya y pensamos que estamos separados de nuestro ambiente y que podemos actuar independientemente, estamos atados por karma. Liberarse de las ataduras de karma significa darse cuenta de la unidad y armonía de toda la naturaleza, incluyendo al humano, y actuar de acuerdo a esto.

Liberarse del conjuro de maya, romper las ataduras de karma, significa darse cuenta de que todo fenómeno que percibimos con nuestros sentidos son parte de la misma realidad. Significa experimentar, completamente y personalmente, que todo, incluyéndose uno mismo, es Brahman. Esta experiencia es llamada moksha, o 'liberación' en la filosofía hindú y es la esencia misma del hinduismo.

El hinduismo mantiene que existen innumerables maneras de liberarse. Nunca se esperaría que todos sus seguidores lograran acercarse a lo divino de la misma manera y por ello provee diferentes conceptos, rituales y ejercicios espirituales para diferentes modos de conciencia. El hecho que muchos de los conceptos o prácticas sean contradictorias no preocupa en lo más mínimo a los hindúes pues ellos ya saben que Brahman está más allá de conceptos e imágenes.

Debido a esta posición se explica la gran tolerancia que es característica del hinduismo. Entre las formas de lograr la liberación se encuentra el yoga, palabra que significa 'colocar un yugo','unir' y que se refiere a la unión del alma del individuo a Brahman. Para el hindú común, la forma más popular de acercarse a lo Divino es venerarlo en la forma de un Dios o Diosa personal. La fértil imaginación Hindú ha creado literalmente miles de deidades que aparecen en innumerables manifestaciones. Tres de los más venerados en India actualmente son Shiva, Vishnu y la Madre Divina.

La mente occidental se confunde fácilmente con el número fabuloso de dioses y diosas que pueblan la mitología hindú en sus variadas apariciones y encarnaciones. Para entender como los hindúes pueden desenvolverse entre esta multitud de deidades, debemos entender la actitud básica del hinduismo de que en la sustancia todas estas divinidades son idénticas. Son todas manifestaciones de la misma realidad divina, reflejan diferentes aspectos del infinito, omnipresente y - finalmente - incomprensible Brahman.

Fuente: El Tao de la Fisica
Autor: Fritjof Capra

10 agosto, 2007

Cortesía Japonesa - Parte 2

- Cuando entre a una vivienda japonesa le seran proporcionados sandalias especiales. Nunca entre con sandalias a una habitacion de tatami (esteras de paja), la costumbre es entrar descalzo.


- No pise con esas sandalias fuera de la casa (jardin, terraza, etc.) ni tampoco en la entrada (al momento de ponerse los zapatos para retirarse). Tampoco entre con estas sandalias al cuarto de bano, ya que allí encontrará sandalias especiales.

- En el caso de que le ofrezcan un yukata (bata o kimono ligero de verano), debe cruzar el lado izquierdo sobre el derecho ya que el cruce al revés solo es usado para los muertos en los funerales.

- Es costumbre rechazar cualquier oferta de ayuda de cualquier tipo que le hagan. Tambien es costumbre que rechazen su ofrecimiento de ayuda, aunque realmente la necesiten. Tradicionalmente estas oferta y contraofertas de ayuda se hacen por tres veces o mas antes de ser aceptadas. En este caso puede ser mejor expresar algo concreto, como ayudarle con el equipaje o llamar a un taxi, en lugar de referirse solo a "ayuda".

- Las mujeres japonesas acostumbran cubrir su boca con la mano para reir.

- Es costumbre llevar parte de la comida envuelta como obsequio para situaciones formales o la bebida cuando se visita a alguien.

- Dar un obsequio es algo muy importante en Japon. Si recibe alguno, la costumbre es devolver la cortesia con otro obsequio de igual o mayor valor que el recibido.

- Evite enviar regalos demasiados costosos o lujosos.

- Regalar dinero es lo normal en las bodas y los funerales. Esto se hace en sobres especiales para este fin, disponibles en cualquier autoservicio, los que tienen un lazo natural o impreso de colores para las bodas, o negros para los funerales. En ellos debe escribir su nombre y el contenido.

- Es costumbre decir que es una nimiedad lo que les esta ofreciendo como regalo, aunque esto no sea cierto.

- En cirscunstancias mas formales es de mala educacion desenvolver inmediatamente los regalos que uno recibe. La costumbre es preguntar a la persona que se lo ofrece si lo puede abrir en ese momento.

- Cuando alguien lo visite a Ud. la costumbre es recibirlo con sandalias para usar dentro de la casa y acomodar los zapatos de su visitante para que pueda ponerselos facilmente a la hora de retirarse.

- Una expresion de cortesía es acompañar hasta fuera y despedir con la vista a alguien que se retira luego de visitarlo.

(Fuente: http://groups.msn.com/contactonikei/)

Cortesía Japonesa - Parte 1


En el Japon hay muchisimas costumbres y formas que son incomprendidas o impensables para un extranjero. Por ejemplo:

- Nunca llegue tarde a una cita y mas aun si la cita es de negocios. Existe la costumbre de tratar de hacer funcionar todo como un reloj.

- Evite el excesivo contacto fisico o visual con su interlocutor. No hay costumbre de mirar directamente a los ojos a una persona, esto podria ser mal interpretado como una provocacion; en el caso del contacto fisico (dar la mano, golpear la espalda) es algo practicamente inaudito para un japones. Lo mas adecuado es tomar las costumbres de este pais y hacer el saludo con una reverencia.

- Trate de evitar el mover las manos al hablar, esto puede llegar a ser mal interpretado como una intención de agresion.

- Nunca señale con el dedo a una persona. En el caso de que se vea obligado a señalar a alguien debe hacerlo con toda la mano, con dedos juntos y extendidos y la palma de la mano hacia arriba. Solo se senala con el dedo a cosas o animales.

- A menudo, el silencio es tan util como la palabra hablada, muchas veces las expresiones faciales y/o corporales dicen mas que una palabra.

- No mastique goma de mascar en el trabajo o en ocasiones formales.

- Respete la hora.

- Evite llevar gran cantidad de joyas y accesorios asi como ropa muy colorida y gran cantidad de perfume. Esto mas aun si se dirige a una reunion social o de negocios.

- Los trabajadores profesionales u oficinistas salen del trabajo despues de que su superior lo ha hecho.

- Las tarjetas de presentacion personal son un item indispensable en una reunion formal, debe entregar su tarjeta extendiendo las dos manos, presentando la tarjeta por el derecho y en poscicion en la cual la persona que la reciba pueda leer el nombre. Nunca la entregue con una sola mano, boca abajo o al reves.

- Siempre debe recibir la tarjeta de su interlocutor con las dos manos , debe leerla bien y no guardarla inmediatamente en su bolsillo. Es costumbre poder tenerla en la mesa de conversaciones a la vista para no tener la posibilidad de equivocarse con el nombre de su interlocutor. Nunca la guarde en el bolsillo trasero de su pantalon y menos aun si se debe sentar frente a ellos.

- No es costumbre quejarse del comportamiento de personas desconocidas, la mala atencion en un restaurante, porque no hay productos que le parezcan apetecibles o porque el lugar en donde Ud. se encuentra esta lleno de fumadores.

- Evite el hablar en voz muy alta asi sea para llamar la atencion de alguien.

- Si debe limpiarse la nariz, salga de la habitacion. Es imperdonable que lo haga sentado a la mesa. Si esta en un lugar del cual no puede salir, de la espalda a sus acompanantes y trate de limpiarse lo mas silenciosamente posible. Nunca use el panuelo de tela para este fin, use uno desechable de papel.

- No se acostumbra usar la camisa salida fuera del pantalon.

- En las escaleras electricas es costumbre permanecer al lado izquierdo, el lado derecho esta reservado para las personas que tienen algun apuro y suben por ellas.

- No es costumbre hacer comentarios sarcasticos y tampoco son comprendidos. Si desea expresar algo, hagalo claramente. Muchas veces es posible que si se utiliza algun sarcasmo el interlocutor piense que es solo un error gramatical y le haga caso literalmente.

- El gesto japones para decir "yo" es señalarse la nariz y no el pecho.

- El gesto japones para pedir permiso al pasar entre dos personas es poner la mano a la altura del pecho en posicion vertical y hacer el movimiento como si "cortara" algo delante suyo.

- Debe tratar de utilizar zapatos faciles de poner y sacar cuando visite a alguien y nunca lleve medias agujereadas.

- El gesto japones para decir "no" es mover la mano frente a la cara, como si hubiera un mal olor.

Continuar leyendo parte 2.

(Fuente: http://groups.msn.com/contactonikei/)

08 agosto, 2007

Wai Kru

Los rituales son algo muy común en la cultura tailandesa. Por supuesto, como en muchas otras culturas, los tailandeses tienen rituales y ceremonias para honrar a sus ancestros. Sin embargo, los occidentales en general son escepticos en todo aquello que tiene que ver con rituales o supersticiones.

En Tailandia, la ceremonia del Wai Kru o Saludo al Maestro, se hace en cualquier lugar donde se esta realizando un aprendizaje. Es estrictamente seguida y honrada en todas las escuelas donde se enseña Nuad Boran o Masaje Tradicional, donde al inicio y al final de cada clase se recita la oración al Padre Doctor Shivago y cada alumno ofrece flores, inciensos, velas y frutos simbolizando cada uno de los planos concretos y sutiles del existir, como una forma de respeto y agradecimiento.

Pero tambien esta ceremonia se lleva a cabo en la enseñanza del Muay Thai o Boxeo tailandes, en las danzas tailandesas, en la musica tradicional y es incluso, un evento masivo nacional que se celebra un dia jueves de cada año durante la apertura del ciclo anual en las Escuelas, y en donde todos los alumnos hacen ofrendas florales a sus maestros.

La enseñanza real detrás del Wai Kru y de la ceremonia que lo acompaña es fundamentalmente, la de recordar nuestra relación y nuestra pertenencia a una tradición milenaria. La de tener presente y agradecer por todo lo que hemos podido aprender al maestro que tenemos delante y a traves de él a sus maestros, a todos los otros maestros previos, a los que aun estan y siguen sembrando su semilla, a los que ya se han ido, y finalmente a todos los que en conjunto, tuvieron que ver en algun sentido con la forma en que el Arte que se estamos conociendo llega hasta nosotros.

Una ceremonia de Wai Kru realizada correctamente ayuda a llevar nuestra mente y nuestra actitud a traves del tiempo y las limitaciones fisicas, al inicio del camino que le dio origen.Toda la cosmologia tailandesa esta construida alrededor de este otro mundo profundamente relacionado con lo ‘real’. Y esto es algo que en la cultura tailandesa corre tan intensamente como el Budismo mismo.

En una buena ceremonia de Wai Kru, todo lo que decimos y ofrecemos como agradecimiento siempre sale desde el fondo de nuestros corazones. Despues de todo... que mejores fuerzas y energias podemos convocar en nuestra ayuda que aquellas que nacen de nuestro ser mas interno?

Om Namo Shivago

Om Namo Shivago Silasa Aháng Karúniko Sapásatanang Osata Tipa Mantang Papasó Súriya Jantang Gomalapato Paka Sesi Wantamí Bantitó Sumetaso Aroha Sumana Homí Piyó-Tewá Manussanáng Piyó-Promá Namutamó Piyó-Nakhá Supánanang Pinínsiang Nama-Miháng Namo-Puttaya Navón Navién Nasatít Nasatién Ehi-Mamá Navién-Nawé Napái-Tanvién Navién-Mahaku Ehi-Mamá Piyóng-Mamá Namo-Puttaya Na-á Nawá Rokha Payatí Vina-Santi

Invitamos a que nos llegue el espíritu de nuestro padre Doctor Jivaka a través de su vida llena de virtudes. Por favor tráenos el conocimiento de toda la naturaleza para que este mantra nos enseñe la verdadera medicina del universo. En el nombre de este mantra respetamos tu ayuda y pedimos que a través de nuestro cuerpo traigas salud al cuerpo de aquel que recibe este masaje. La diosa de la curación reside alto en los cielos mientras los seres humanos habitan la tierra debajo. En el nombre del Padre Doctor, quieran los cielos reflejarse en la tierra para que esta medicina curativa envuelva al mundo. Pedimos por que este a quien tocamos, para que este feliz y para que se libere de cualquier enfermedad.

(Fuente: Material propio)